Un indio ladino del Qosqo, cuyo verdadero nombre y
origen me provocan poco menos que vergüenza. soy un Munay, nacido
completamente para amar.
Tengo el don de saber escuchar a todas las criaturas femeninas: desde la
inquieta araña, hasta la vieja mansión, tengo pésima memoria, Soy
generoso, vago y romántico creyente en el Paititi, hacia donde me creo
predestinado.
Miembro de la antigua y honorable hermandad de quchiwatos (*), crecido
entre mujeres; las investigo, aprovechando la extraña fascinación que
ejerzo sobre ellas, convencido de que todos los problemas deste mundo se
resumen en la relación: macho-hembra.
No le temo a nada en este mundo, excepto a mi madre y a la revelación de
mi “terrible secreto”
Como hincha del Cienciano, he gozado y sufrido, (aunque más he gozado) y
suelo llevar mi wist'uvida con una dignidad y conchudez que justifico
periódicamente, citando a los grandes filósofos que he conocido…
“No conoces a tu mujer, hasta que se vuelve tu
enemigo”
Barry Ghonazzo.
“No hay mujer fea, sólo falta trago”
U. Navasura.
“Quien supo montarse en un ferrari, ya no se sube a
un tico”
La reina de Sabbah.
“Hombre comprobado es aquel que probó
hombre y no le ha gustado” El negro Melquíades.
“No se defeca ahí mismo donde se come”
Chichi de Portugalo.